Apuntalan en Oaxaca el caminito de la escuela.

Laica y gratuita.

Así debe ser la educación pública según indica la normativa oficial mexicana. Lo que no dice pero en cambio mandata el poder de la costumbre es que sea también patriotera y religiosamente adaptada al calendario de mitotes que dan forma a la familia promedio en México.

En Oaxaca existe un movimiento sindicalista que también intenta influir en cambios sociales desde lo pedagógico. Sin mucho éxito luego de más de 3 décadas, los maestros que apuestan por la democracia sindical se coordinan con otros a nivel nacional. Pero el nivel educativo y el sentido crítico de los educandos oaxaqueños demuestra sin embargo asincronías entre la rebeldía propuesta por el activismo magisterial y el ejercicio pedagógico.

En terminos generales, este panorama contrasta con las ofuscadas tendencias (o renovaciones) conservadoras de la sociedad en su conjunto.  Y según la usanza del ejercicio del poder dictatorial federalista, la militarización es la vía que pretende restaurar aquellos valores.

Habráse visto ya en este México de la narcoguerra: es agosto de 2015 y en Oaxaca los gendarmes, los policías federales y los soldados del ejército mexicano no sólo patrullan por aire y tierra; ahora también socializan con niñas y niños y barren su escuela para remozarlas y así asegurar a toda costa que, al inicio del nuevo ciclo, los maestros cumplan con el lunes de honores a la bandera.  Intenciones similares conlleva el uso propagandístico de la convivencia familiar, como sucede en la 28a. zona militar, con sede en el municipio conurbado de Santa Lucía del Camino. Es por eso que Esaú Veleta González, Teniente de caballería, dice que se busca que la soldadesca conviva con las familias “en un espacio diferente y en el que además los niños pueden conversar y  tomarse fotografías con los militares.”

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Paramilitarismo y contrainsurgencia en México, una historia necesaria

Gilberto López y Rivas escribe:

(…)El Ejército Federal mantiene una intensa labor en las comarcas zapatistas y extensas zonas de Guerrero, Oaxaca, Veracruz, entre otros estados con población indígena. Desde la instrumentación de labores de inteligencia que tienen que ver con un trazado más preciso de mapas que reflejen la dinámica de la población, para entender y controlar la cotidianidad de las comunidades indígenas mediante el conocimiento a plenitud de sus caminos rurales, sus labores y la ubicación precisa de sus hábitats, pero sobretodo, los alcances de recursos naturales y estratégicos ambicionados por  compañías trasnacionales.

(…)La fisonomía de muchas comunidades ha cambiado a partir del militarismo, el crimen organizado y el paramilitarismo. La llegada de fenómenos como la prostitución, la drogadicción y el narcotráfico no son circunstancias naturales sino resultado de una estrategia de penetración del capital, con sus brazos armados múltiples al servicio del Estado.

 

El día del ejército: La dulce convivencia de un país en guerra

Publimetro 19 febrero 2012

Nota en Periódico Publimetro

Como asegura el referente histórico oficial, el “(…)Ejército federal, el nuevo Ejército Nacional, surgido de la Revolución, tenía un nexo mucho más estrecho con el pueblo”. En conmemoración de la solución que el General Venustiano Carranza dió a los cuartelezos de 1913, cada 19 de febrero se celebra en México el dia del ejército.

Hoy en día, la NarcoGuerra está cambiando la relación civiles-militares de modo tal que cada vez es más común la promoción oficial de actividades de interacción entre ejército y civiles para ” fortalecer el vínculo de acercamiento y confianza de la ciudadanía con el Ejército y Fuerza Aérea, a la vez que se fomenta la cultura y convivencia familiar“,  según dijo el director de Comunicación Social de la Secretaría de la Defensa Nacional Ricardo Trevilla Trejo.

Aunque restan aún análisis sociológicos más profundos que, por ejemplo, descubran las entrañas y las perspectivas a futuro del desgarrado tejido social, lo que se observa hoy es que avanza la militarización de la vida cotidiana en México.

Ver también:

Narco Mexico: Más de 4 mil desaparecidos desde 2006

la periodista San Juana Martínez pregunta en el diario La Jornada:

¿Cuántas personas han desaparecido en México en los pasados cinco años?… No hay estadísticas oficiales, no hay cifras institucionales, no hay un censo nacional, mucho menos un protocolo de investigación de los casos, ni siquiera un programa federal que atienda a los familiares de los miles de desaparecidos registrados durante el gobierno de Felipe Calderón.

Según dijeron representantes de la Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos y Víctimas de Violaciones de los Derechos Humanos en México (Afadem)es muy difícil determinar la cifra exacta (…) hay gente que habla de 10 mil” personas desaparecidas, aunque la gubernamental Comisión Nacional de Derechos Humanos sólo documenta menos de 300.

“El gobierno quiere hacernos creer que la mayoría de los 50 mil muertos en esta guerra eran “malos”. Merecían morir. Merecían ser masacrados, descuartizados, decapitados. Eran malos. Ese es el mensaje oficial. La guerra divide buenos y malos.

La vida sigue. La moral está a salvo”, sentencia San Juana.

Cártel de Jalisco Nueva Generación expresa “respeto y admiración” al gobernador de Veracruz

Las armas de la razón.

Transcribo aquí para documentar mi no entendimiento de esta Narco Guerra, fragmentos del video difundido y comentado a plenitud por la prensa mexicana luego del asesinato y autoexilio de periodistas de la fuente policiaca en Veracruz.

“Es el momento de denunciar con la SEDENA (ejército) y la Marina (…) Le hacemos llegar por este medio al Señor Gobernador Javier Duarte nuestro respeto y admiración por darle lucha a estos mugrosos Zetas. (…) Esto no es cuestión de política”

La última frase y Todo lo que se dice y mira en este video es un SIC recurrente que muestra algunos de los modos en que la sociedad mexicana vive hoy este desamparo. Recordar también que ya antes (noviembre de 2010) otro grupo armado en Guerrero (Cartel CIDA) había expresado su agradecimiento al presidente Felipe Calderón, luego de la captura de su contrincante La Barbie.

‪via: Cártel de Jalisco Nueva Generación en Veracruz‬‏ – YouTube

El descenso de México a los infiernos

James Petras describe con elocuencia el desolador panorama que se vive al sur del río Bravo:

Sin las armas de EE.UU. y sin el entramado financiero del gobierno y los cárteles no habría guerra contra la droga, no habría asesinatos en masa y no habría terrorismo de Estado.(…) Todos los días se encuentran docenas de cadáveres, si no centenares, en calles y cementerios clandestinos; docenas de personas son asesinadas en sus casas, automóviles, transporte público y oficinas; víctimas desconocidas son secuestradas a centenares y desaparecen; (…) centenares de miles de trabajadores migrantes son secuestrados, robados, objeto de rescate y asesinados. La policía está atrincherada en sus comisarías; los militares, llegado el caso, asaltan ciudades enteras y matan más civiles que los asesinos. La vida cotidiana consiste en cómo sobrevivir a la cifra diaria de asesinatos; (…) los multimillonarios de la droga salvaron el sistema financiero capitalista en crisis. (…) En tiempos de crisis profunda, la propia supervivencia del sistema financiero estadounidense –y a través de ella, del sistema bancario mundial– está vinculada a la liquidez de la “industria” de la droga. (…) La economía narcofinanciera se ha convertido en la etapa más avanzada del neoliberalismo.

vía Imperialismo, banqueros, guerra de la droga y genocidio :: lahaine.org.

La tragedia mexicana de la infancia desechada

En la entrevista “Mientras el gobierno ignora a los niños, el narco los usa y desecha”, publicada en el periódico La Jornada, el periodista y escritor sinaloense Javier Valdez Cárdenas reflexiona acerca de su libro sobre los narcomorros (los niños usados y desechados por la narcoguerra), y califica de “tragedia nacional” el “abandono, la falta de amor y la criminalización de los niños y jóvenes mexicanos que participan en el narcotráfico, por parte del gobierno y de la sociedad“.

Ante el complejo panorama de violencia y miedo que se vive en México, la desolación humana de las niñas y niños es también consecuencia de la histórica descomposición del tejido social y sobre todo, de su reconfiguración moral.

Sí, está ganando terreno el individualismo, el egoísmo, y en ese sentido pierde terreno la heroicidad y la solidaridad. Como ciudadanía, hemos perdido valor.  (…) Es una sociedad que ha acogido al narco en muchas regiones del país, porque necesita de él, porque le teme, y al mismo tiempo estira la mano para recibir dinero, en ocasiones condena la violencia en la que mueren niños y mujeres embarazadas. Hay una doble moral respecto del narco en muchas regiones del país.