Maestros disidentes ganan simpatía entre autoridades indígenas de Oaxaca

Casi un centenar de autoridades municipales  de la zona mixteca en el sureño estado mexicano de Oaxaca organizan una caravana hacia la Ciudad de México para exigir una solución pacifica en el conflicto entre maestros que protestan la reforma educativa y el gobierno. Los síndicos municipales piden también la reparación integral del daño para los dolientes de las 9 personas que murieron a manos de la policía en una protesta el pasado mes. Vladimir Flores reporta sobre esta inusual manifestación pública de oposición de las autoridades indígenas.

Via Radio Bilingue : http://radiobilingue.org/edicion-semanaria/edicion-semanaria-151/

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La reforma educativa a sangre y fuego en Oaxaca

Once muertos, un centenar de heridos, condenas internacionales y una profunda crisis política que parece no tener fin, son algunas de las consecuencias del violento operativo policiaco en Nochixtlán que intentaba liberar las carreteras que comunican Oaxaca con el centro de Mexico. Aunque los bloqueos carreteros y las protestas en las calles continúan, el sindicato de maestros reanudó el diálogo con el gobierno mexicano para intentar buscar una solución al conflicto que se vive en varios estados del país por el rechazo a una reforma a la ley de educación. A pocos días de iniciar el festival turístico más importante del año y en espera de recién electo gobernador, las heridas provocadas por la reciente represión policiaca muestran distintas expresiones en favor de una solución basada en el diálogo.

Cuatro días de protestas de maestros oaxaqueños

Luego de casi una semana de fuertes protestas de maestros y organizaciones sociales en la Ciudad de Oaxaca, el gobierno mexicano estableción una mesa de diálogo con representantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, el poderoso sindicato que agrupa a más de 70mil afiliados tan sólo en Oaxaca.

El sindicato de maestros realiza estas medidas de presión “para obligar” al gobierno dar respuesta satisfactoria a una lista de demandas educativas, económicas, políticas y sociales. Además exigen la libertad de los “presos políticos y de conciencia” y el castigo a los responsables de la violencia política del conflicto social de 2006, cuando una gran revuelta popular en rechazo al gobernador de Oaxaca Ulises Ruiz, derivó en más de 20 muertos, cientos de heridos y más de 300 detenidos.

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